El duelo migratorio no es una línea recta; es una espiral que a veces vuelve a pasar por el mismo lugar.
Extrañar no significa que hayas tomado la decisión equivocada. Significa que lo vivido tuvo un peso hermoso y que tu corazón tiene memoria.
Hay días en los que un olor, una canción o una llamada familiar reactivan una nostalgia que creías superada.
Sentir esa punzada no es un retroceso en tu proceso de adaptación.
Es simplemente el recordatorio de que somos seres arraigados a nuestros afectos y a nuestros orígenes.
“Estar lejos de casa no te quita de dónde vienes; expande quién eres.”
Date permiso de extrañar sin juzgarte por sentir tristeza en días soleados.
La nostalgia también es amor que busca dónde posarse a la distancia.
Abraza tu historia completa, con lo que dejaste y con lo que estás construyendo aquí.
Recuerdos para transitar la nostalgia:
- Valida lo que sientes: extrañar no anula tu presente.
- Crea nuevos rituales cotidianos que te den sentido de hogar.
- Habla con otras personas que también vivan lejos; compartir el duelo alivia la carga.
Para toda alma que su corazón lo necesite y desee.Feliz semana.Con amor, Ale


