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Las amistades entre mujeres y esa terapia sin diván

Por Ale · 5 min de lectura

Hay conversaciones que salvan semanas enteras. Esas que suceden en un sillón cualquiera, con un té en la mano y sin reloj.

La amistad entre mujeres tiene una cualidad reparadora: cuando nos encontramos desde la vulnerabilidad, dejamos de competir y empezamos a espejarnos con ternura.

Durante años nos enseñaron que entre nosotras había rivalidad. Que debíamos vigilar cómo lucía la otra, qué lograba o qué le faltaba.

Desarmar ese mandato es uno de los actos terapéuticos más profundos que podemos hacer en comunidad.

Tener a una amiga a la que puedas decirle 'no estoy bien y no sé por qué' sin que intente corregirte, es un refugio invaluable.

“Una carta se sostiene mejor cuando alguien más la lee.”

No necesitamos tener todas las respuestas. A veces solo necesitamos que alguien sostenga el silencio con nosotras.

Esa complicidad cotidiana nos recuerda que lo que sentimos no es un defecto personal, sino una experiencia compartida.

Cuidar nuestros vínculos de amistad es cuidar nuestra salud mental.

¿Cómo cultivar amistades más profundas?

  1. Atrévete a mostrarte vulnerable antes de esperar que la otra lo haga.
  2. Haz espacio para escuchar sin dar consejos inmediatos.
  3. Celebra los logros de tus amigas como si fueran victorias colectivas.
Para toda alma que su corazón lo necesite y desee.Feliz semana.Con amor, Ale

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